Mi experiencia, Stand Up Comedy

Cualquier weón hace stand up

Se escucha entre dientes a gente muy molesta, muy complicada y por sobre todo, muy decepcionada porque hoy, cualquier weón hace stand up.  Y sí, hay muuuuucho ser humano, e incluso corpóreos o muñecos de trapo haciendo stand up, algunos conocidos, otros desconocidos, algunos con  talento otros sin.

¿Eso es malo? No lo creo. Es solo la radiografía de un subgénero del humor que de pronto se puso de moda, de pronto prendió, de pronto a la gente le gustó y por supuesto, como pasa con todo lo que se masifica, recibió también a un montonaje de weonaje sin talento que se creyó chistoso porque en los asados le celebraban sus chistes sus amigos igual de curaos que él. ¿Eso es malo? NO.

No poh, no es malo, porque finalmente, el stand up no es distinto a cualquier otra forma de arte, donde muuuuuuchos intentan estar, muchos prueban, muchos desertan, otros tantos se mantienen, y unos pocos triunfan. O al menos, logran vivir de ello.

¿Y dónde está el problema?

El verdadero problema es está en dos polos:

A)     Los comediantes pencas, que se ven intimidados por los nuevos nombres; eso es de weones, creer que solo porque son nuevos deben ser malos, es no tener idea de lo que hablas y poner tus propios miedos sobre la mesa. Creer que “ahora todos quieren hacer stand up” es la forma de menospreciar a quienes partieron después que tú, una huevada con patas, cuando eres bueno en lo que haces, no necesitas ser el único que lo hace. Hay público para todo, distintos tipos de humor, incluso distintos target etáreos; el que se siente amenazado porque ahora hay muchos, en verdad a lo que le teme es a su propia mala rutina de comedia.

B)      El público flojo, ese que ve uno o dos shows en you tube y cree que lo sabe todo acerca de la “escena del stand up chileno” y no cacha que justo pudo haber visto a dos weones fomes, o que no son de su estilo, o que no estaban en un buen día… para criticar al stand up primero anda a ver muchos shows en vivo, muchos comediantes distintos, ojalá varias veces en distintos escenarios al mismo comediante, antes de elegir cuáles son tus favoritos; porque como la música, el stand up está lleno de gente que lo está haciendo, unos gloriosos, otros vomitivos; unos negros, otros blancos, algunos con performance, otros a capella… cada quien podrá elegir el estilo que le gusta y por supuesto, hacerle barra a sus preferidos y mandar a la super chucha a los que no le gusten.

No sé en qué momento alguien les dijo que todo lo que se masifica se convierte inmediatamente en una mierda; culiaos pasaos a hípster que declaran que cuando algo se vuelve mainstream cae ineludiblemente en la categoría de basura. Pues déjenme decirles la exclusividad o lo underground tampoco te hace inevitablemente un groso, puedes ser una mierda desconocida o un virtuoso muy popular; la historia no miente, y muchas veces quienes han sido unos grosos en escenarios pequeños, de bares juleros y noches de humareda, de pronto se transforman en grito y plata, y la zorra! Que ganen lucas, que vayan a la tele, que hagan tremendos festivales; se lo han ganado, y que hoy sean portadas de diarios no hace que por arte de magia se conviertan en weones de mierda que hacen mala comedia.  Consecuencia, señores.

Finalmente, mi única reflexión dice: si quieres pararte en el escenario y tratar de hacer reir, voh dale. Prueba, trata, que nadie te diga que no, excepto el público. Alguna vez José Miguel Villouta me dijo cuando yo recién partía: “no te fijes en quienes te critican, fíjate si el público se ríe, la risa es inapelable, es la única herramienta de medición de tu show”. No podía entonces el Jóse tener más razón.

Que todos hagan stand up, todos invitados a subirse al escenario, seamos millones, que todo el que tenga ganas haga lo suyo. Ahora, que logren hacer reír, que la gente pague por verlos y les dedique parte de su tiempo libre como público, eso es lo que finalmente dirá quienes se quedan y quienes se van; lo que digamos los otros comediantes vale soberana callampa más allá de nuestra puta opinión, si tu humor hace reír a un grupo que llena tus presentaciones y está dispuesto a pagar por verte, ¿quién xuxa soy yo para criticarte? Tu comedia puede parecerme una mierda, pero eso no la hace necesariamente mala. Tu comedia puede parecerme sublime, pero si nadie te va a ver a los shows, mi miserable opinión sigue siendo solo eso.