Cuentos

[cuento] Laguna Azul Popular

Ahí están, tirados en la arena preciosa, paradisíaca, preciosa, perfecta. Ellos son normales, no son gente de catálogo, se miran y se besan, corto, como de esos besos de que das cuando ya llevas un buen rato juntos. Ella lo mira con amor, lo ama.

Ahí está él, lleva tatuado un 375 en lo que quizás algún día fueron sus pectorales, hoy es un flaco charchetudo que se tiende en la toalla con las piernas abiertas. Ella es una mujer normal, hermosamente natural, con un gorro verde musgo que revela su condición de turista y su intención de que nos enteremos.

Un bikini café, de oferta de retail.

A él ya le cuelgan un poco las tetas, se pasea de ida y vuelta al agua turquesa, disfruta del Pacífico aunque esté tan frío como sus abrazos, mientras ella esconde lo que se arranca de su vello público y él luce sin problemas una guata que, podría jurar, no fue suya cuando joven. Es argentino, de familia italiana probablemente, y trata de animarla para entrar al agua, ella no se deja tentar.

Lo ama y cede. Luce impecable, se tapa el trasero con ambas manos mientras avanza, él juega a obligarla, ella no odia a su niño interior y arranca mientras ríe, y en ese momento ella ha dejado de sentir que es un ser femenino menstruante y ha optado por ser feliz aunque le cueste un útero congelado con ese mar que tranquilo los baña.

Una abuela neófita de la fotografía digital intenta captar a otra pareja que posa como para la colección primavera verano de lunas de miel pobres. Al mismo tiempo veo una gaviota cagar desde lo alto. Cagar.