LUN

El gordo cumplidor

arbitro

 Al árbitro de Tercera División, Diego Figueroa, le sacaron una foto poco sentadora, de esas que te pillan desprevenido mientras soplas el silbato, que le muestra la guata relajada, como de living, sánguches y cerveza. Le están haciendo bullying, y yo saldré entonces en defensa del gordo ágil, del gordo físicamente cumplidor; porque no sabré mucho de fútbol,  pero de gordos que dan la pelea por el desempeño físico, de eso sí que sé.

Habiendo compartido el lecho con ciudadanos de evidente sobrepeso, puedo dar fe de la capacidad y agilidad del guatón parrillero, claro, no todos gozan de este atributo, pero de haberlos, los hay y son de largo aliento. No confundir con el gordo empeñoso, que pese a tratar con ahínco y sudar la gota gorda, no da con el objetivo y desfallece en el camino. En cambio, el gordo cumplidor engaña a la vista, te hace creer que morirá de un patatús si le sacas mucho trote, pero finalmente te sorprende dando cancha, tiro, lado y terminas pidiendo agüita.

Figueroa dice que se ha dejado estar, pero igual cumple con la pega. Yo me lo banco al Diego y su ombligo generoso, que de profundo ya debe albergar pelusas como para hacerle un plumón a la cama. Voh dale, gordo!

** Columna publicada en Diario Las Últimas Noticias LUN, del 31 de octubre de 2013.