Mi experiencia, Publicidad

Entúbate tu código de novios

Seamos sensatos, que las grandes tiendas hayan instaurado la lista de novios es algo que para muchas parejas es muy conveniente y cómodo, y por qué no decirlo, para los que vamos al matri también. Porque finalmente los novios no reciben regalos si no un montón de vales por tanta plata, que ellos van a canjear por la weá que quieran, por la weá que necesiten o por último los vamos a ayudar a canjear puntos pa su luna de miel, hasta ahí todo OK.

El problema se produce cuando estas grandes tiendas vieron en esos entusiastas novios los ojitos de avaricia que se encendía al contarles que no solo acumularían puntos con los regalos de novios, sino también, con todas las putas compras que hagan sus putos amigos y familiares presentando un puto “código de novios” que puede ayudarles a irse de luna de miel a la verdadera conchadesumadre que siempre quisieron conocer.

Entonces, esos ingenuos novios, cegados por la avaricia de juntar puntos pa irse a la verdadera conchadesumadre que siempre quisieron conocer, deciden hacer su propia campaña de difusión del maldito código, y arman imágenes pal feisbu, la suben a Instagram, lo comparten en tuiter y hasta se hacen unos adhesivos que en cada encuentro, carrete o a la salida de misa, te pegan en la billetera o la tarjeta de crédito de casa comercial. Y entonces comienza un lloriqueo de mierda con llamados públicos del tipo “ayude a esta pareja de enamorados”, “tu compra es nuestra luna de miel”, “necesitamos de sus compras a nuestro nombre” y entonces el proceso de regaloneo a los novios se transforma en una “mendigación” eterna que nos hincha las gónadas y nos dan ganas de tirarlos por el balcón en vez de elegirles un regalo bonito.

Y claro, es de súper mal gusto decirles a los novios que se entuben el puto código, porque ellos están enamorados, están dichosos, están embobados con las postales que la súper tienda les mostró de la arena blanca de la playa caribeña de turno a la que se van a poder ir sólo si sus amigos se ponen las pilas con el código.

Yo los amo amigos míos, los amo con todo mi puto corazón que ustedes creen insensible, y si, les compraré un regalo de novios que se transformará en un vale por tantas lucas y lo pagaré con dicha y gozo en el alma, pero de verdad no me pidan que me acuerde del código cuando compre otras cosas, y mucho menos aún me pidan que use un código de weones que no me invitaron ni al matri.