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Ese maravilloso olor a ala

olorala

Váyanse a la mierda con su asco a los olores del cuerpo, el que no sabe apreciar los olores propios del ser humano, no tiene idea de cómo funciona el cerebro, no ha sentido nunca el golpe de la huella digital olfativa.

Si es que no hay nada más rico que hacer sudar un hombre, y que en fragor de la batalla expela entonces oleadas de feromonas que su cuerpo exuda sólo para tu placer, es el cuerpo el que reacciona, sin censura racional ni intelectualidad del decoro, no es más que gotitas de sensualidad que emergen desde las profundidades del macho.

olorala1Ojalá un hombre recién bañado, y sin desodorante. Que entra con olor a jabón y sale con olor a amante. Porque claro, ese maravilloso olor a ala es sólo maravilloso si se genera en la guerra cuerpo a cuerpo, nadie quiere afilarse a un weón que ya viene pegote a priori, que trae su maravilloso olor a ala entremezclado con el trajín de la pega, el olor a mierda del metro en verano, el sabor agrio de la espalda pegada en la micro, no señor. El que me gusta es ese olor a hombre que surge desde el contacto, desde el roce, desde la ansiedad.

Ese maravilloso olor a ala es como la clave secreta del ser humano, les apuesto que les ha pasado, que de pronto sientes un olor, y te es familiar, no solo familiar; es gatillador de una cosquilla en la entrepierna, te das vuelta y es él. Somos animales, y nos reconocemos desde el olfato, no olemos igual para todos y somos capaces de identificarnos. Te encontraste con el ex…. Y lo que te cagó fue el olor cuando te acercaste a saludarlo. Encontraste esa polera de tu mina, esa con la que dormía…. Y cagaste. El olor de la almohada al día siguiente. No quieres cambiar las sábanas.

No me vengan con huevadas ni me frunzan el ceño, que meter la nariz directo en la axila e inspirar profundamente el olor del macho cabrío, acelera orgasmos, encrispa pelos, te hace de gallina la piel, y te ayuda luego a dormir mejor.  Una especie de viagra y armonyl todo en uno. El aroma de la selva y la paz del acurruque.

Y si estás absolutamente en desacuerdo con lo anterior, bueno, puta la weá, cada quien tiene su fetiche!