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Guía de la buena esposa


Este es el manual de la buena esposa española en la época de Franco, quisiera resaltar su importancia y hacer algunas notas de actualización a nuestra época, me permito dedicar esta columna a Ximena Ossandón y Carlos Larraín, con todo respeto por supuesto.

Claro, ambos trabajan, ambos se sacan la chucha para llevar el sustento a la casa; pero tú eres la mujer, no vaya a ser cosa que dejes tus labores de género de lado por andar por la vida de independiente y exitosa.

Ocúpate de tener un buena cena, no vaya a ser cosa que porque no le cocinas, el saco de raja te ponga los cuernos y vaya a gastarse las lucas donde la amante; claro ella le hace todas esas cosas cochinadas que tu no haces porque son de maraca, pero claro; la comida es lo importante.

Esta regla si que es importante, tienes que verte rica, siempre rica. No vaya a ser cosa que te pille de buzo o sacándote el calzón de la raja, no señor! Ojalá aplícate de esos jeans que levantan el culo y unos sostenes con push up, total después cuando te saques la ropa, no importa que todo vuelva a su normal estado de desparramado, vamos con el discurso de que con la luz apagada es más sexy y por si acaso le das un par de piscolas para que no cuestione el tejido adiposo.

Si no estamos nosotras para distraerlos, ¿entonces quién? ¿la chula caliente de su secretaria? ¿la chusca pelienta de su colega de pega que se pone pantalones de satín y tacos aguja plateados de 10 cm. para ir a la oficina? no pués, para eso estamos nosotras; que hemos leído más de 10 libros completos en la vida y que conocemos la diferencia entre la Isabel Allende escritora y la Isabel Allende senadora.

Tu casa es tu templo, que no se note que acabas de tener sexo con el chico del gimnasio en la cocina y que a causa de tu bulimia vomitaste en el pasillo; él debe encontrar todo limpio y ordenado; si las pendejos de mierda entraron con las patas con barro, su cachuchazo a cada uno y que se pongan a limpiar.

El weón se pea a discreción mientras ve tele, y cada cerveza equivale a una infinidad de flatos efervescentes, pero no importa, tu lo amas profundamente y nada te viene mejor que atenderlo, pon el six pack en el congelador y prepara unos sanguchitos de jamón serrano, total la única que saldrá ganando eres tú, un hombre bien alimentado es siempre bien agradecido.

Son sus pequeños tesoros, como no; cabros de mierda gritones y malcriados, te aseguro que él lo único que quiere es que termine el fin de semana y llegue el lunes para volver a la pega y huir de esa tropa de animales chillones que huelen a leche cortada. Mejor los dejas en algún jardín infantil de la Junji mientras vas a tomarte un café con tus amigas o te vas a tomar sol a la playa, pero no seas weona y no llegues con las patas con arena a buscarlos, que después te van a andar pelando en la tele.

Este, en lo personal, me cuesta horrores. Pero hay que reconocer que una esposa callada es bien recompensada. Deja espacio para que primen los comentarios de Solabarrieta o las iluminaciones de Adriana Barrientos; ahora, si le das espacio para que escuche Tolerancia Cero, olvídate del sexo post prime time.

Procura verte felíz, como no amar esa frase; es como cuando yo “hago como que trabajo”. No importa si tu vida es penosa, tu marido es penca y tus hijos te tienen loca; procura verte felíz. No importa si te llegó el SPM, si los amigos del guatón que duerme a tu lado te caen como el forro, si la vecina te roba las plantas o si la profe del colegio de tus hijos es una imbécil, tu siempre procura verte felíz.

Sus temas serán siempre más importantes que los tuyos, eso no lo olvides nunca; ese helicóptero a escala que quiere comprar, esa pana del auto que sólo él sabe arreglar y cómo no dejarlo hablar del partido de fútbol tan importante que se juega este fin de semana; pero lo amas profundamente y por eso lo escuchas; con la ingenua esperanza de que llegada la noche lo agradezca, pero no sabes ná, que lo más probable es que duerma después de ver los goles relatados por Carcuro.

No le vayas a venir con tus pataletas de bruja: sáca los zapatos de arriba de la cama, cuelga la chaqueta en el closet, ¿por qué xuxa no cuelgas la toalla y la dejas amuñada en el baño? baja la tapa del water por la cresta; no te tomes el jugo directo del jarro y no te comas los jamones que son para la once!!! No señora, con esas actitudes no llegamos a ninguna parte, que para eso estamos nosotras, para hacerles a ellos la vida más placentera.

Por supuesto, junto al chancho eléctrico, pero como tengo alfombra, ahí te ves!!!!!.