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La rubia, el galán y la otra

La Otra

Quisiera colgarme de la farándula un minuto para introducir mi punto, espero me lo permitan. Me colgaré del triángulo amoroso conformado por Mane Swett (la Rubia), Felipe Braun (el Galán) y Begoña Basauri (la Otra), para que hablemos de amor y traición.

Según cuenta el mito farandulero; la Rubia estaba de cumpleaños. El Galán y la Otra; junto a varias amigas más de la cumpleañera, celebraban. Terminó la celebración y se repartieron por la casa para descansar. La Rubia despertó a medianoche y se dio cuenta de que el Galán -que en ese momento era su marido- no estaba a su lado en la cama. Se levantó a buscarlo y lo sorprendió en situación sumamente comprometedora con la Otra. Fin del matrimonio en 2010.

Un año después; la Rubia reclama porque le han sacado una foto junto a la Otra sin permiso; pero también dice que no se arrepiente de haber elegido al hombre que eligió. La prensa rosa entonces: vaticina pronta reconciliación de la Rubia y el Galán. Pero cuando creíamos resuelto el culebrón, aparece una carta del actual Pololo de la Otra, pidiéndole al Galán que cuente la firme, que sea hombre y reconozca públicamente “cómo trata a las mujeres” y en el matinal de Canal 13, los panelistas afirman que la Otra se encontraría en tratamiento psicológico para superar el trauma de lo que ocurrió esa noche loca, e incluso, que la Otra pensaría en interponer acciones legales y ya habría conversado con el abogado Mario Schilling; quien personalmente me confirmó que esa información era absolutamente falsa.

Entonces me entra el prurito, porque esta no es una historia como los típicos tongos de rucia mal teñida y siliconada con olor a VIP discotequero a los que estamos acostumbrados; estas son actrices y actores que suponemos serios; más que un triangulo amoroso, tenemos aquí una potencial historia de abuso. Y eso señores, es un tema país.

Claro está que la Otra es una mujer sumamente atractiva, y que sin duda pudo haber causado pensamientos impuros en cualquiera; y ¿quién es el Galán para ser inmune a esos encantos? Ahhhhh nadie pues. Y la Rubia, claro, la Rubia está enamorada y las mujeres enamoradas tenemos tendencia severa a caer en la estupidez y perdonamos; ¿cuántas veces? Las que sean necesarias, o las que el corazón nos permita. No es aquí la Rubia el tema; esta vez dejaremos a la enamorada en paz. El tema es: si la Otra le presta ropa al Pololo; si confirma el rumor de que ese encuentro con el Galán, no habría sido consentido por ambos; esa es la respuesta que estamos esperando.

Y la estamos esperando porque alguien miente, y si alguien miente; sale gente perjudicada que no tiene velas en este entierro; porque si el Galán le puso el gorro a su señora con la amiga, es problema de ellos, pero si el Galán abusó, en cualquier grado, de la amiga de su señora; eso es un delito, y los espectadores lo linchamos mediáticamente mientras la justicia hace lo que puede.

Cuéntanos Begoña, deja de ser la Otra y conviértete en la protagonista. ¿Hablamos de Galán latin lover de naturaleza caliente-egocéntrica-descontrolada, o hablamos de Imputado?

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