LUN, Mi experiencia

Los hijos son las nuevas suegras

bossygirl

 

Cuando habías logrado plena independencia y autonomía en tus decisiones, cuando disfrutabas de tu libre albedrío emocional y por fin cortabas el cordón umbilical de tu madre, y te acostumbrabas al dulce sabor del “si no le gusta, mala cuea”, es justo cuando te das cuenta que ahora estás sin pareja y con un hijo, y que vuelves a tener alguien a quién agradar con tu nuevo pololo.

 

Para las madres que vivimos solas y a cargo de nuestros hijos, los vástagos se convierten en la nueva suegra, tanto o más hinchapelotas y exigentes, y en la mayoría de los casos, también harto más irracionales. Muchas mujeres sucumben al terror de su qué dirán y descartan su vida personal por mantener su maternidad impoluta y libre de manchas con parejas con quienes tienen incertidumbres.

 

Supongo que lo vivo distinto, asumo que optar por pareja o hija es castrar parte importante del ser mujer, creo en involucrar a mi hija en mis procesos, a sus 12 años hay cosas que comprende perfectamente y hace concesiones que ni mi madre estuvo dispuesta a hacer cuando un pololito de turno no le gustaba. Queremos vivir desde la filosofía de intentarlo todo y cuantas veces sea necesario en la búsqueda de la felicidad, compartimos la visión de darse todos los guatazos necesarios hasta que nos salga un buen piquero.

 

Y ella “pololea” en paralelo con mis pololos, establece con ellos relaciones que corren por un carril adjunto. Y si no logramos querernos en una relación que se entiende de a tres, pues que pase el siguiente. Sabemos que llegará el clavadista que merecemos, somos el mejor 2×1 del mercado.

 

**Columna publicada en Diario Las Últimas Noticias, el 26 de abril de 2013.