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Los realities que realmente queremos ver

Astaburuaga y McGill, wild on Cachagua: dos setentonas choras, las verdadera crema y nata de la aristocrática socialité chilena deciden darse las vacaciones desenfrenadas que sus familias pechoñas nunca les permitieron, se suben al Meche y se las empluman al cuico balneario de Cachagua; y no se van a Zapallar solo para molestar a sus familias, porque Cachagua tiene nombre más cachondo.  Julita y Mary Rose nos mostrarán lo que es tener los verdaderos problemas del primer mundo, nada de ordinarieces de nuevos ricos, si no la verdadera esencia del apellido vinoso y de aquellos que jamás han mirado el precio en una etiqueta al echar artículos al carro del supermercado. Las chiquillas harán topless a media tarde y los paparazzi de la Fundación Las Rosas les fotografiarán a escondidas para su newsletter mensual! Este pedazo de realidad, será auspiciado por Parque del Sendero y aromatizado con gladiolos.

The Piñeras: una familia chilena como cualquier otra, pero con mucha plata. Un hermano pastel que es la oveja negra de la familia, otro que es músico y se come modelos de cuarta que ascienden en el escalafón de promotoras gracias a la boina mágica. Un par de primos fachos y muy nerds. Otros que se dicen zurdos, pero que a la hora de los quiubos, siguen siendo parientes en primer grado del Presidente de un país de mierda, enclavado en el culo del mundo, allá justo donde se acaba el globo terráqueo y que tiende a creerse la raja, pero que no ha podido sacar a su población de los fondos profundos de los ránkings de educación. Esta pieza inédita de docurealidad será cofinanciada por el Banco de Talca y contará con las actuaciones especiales de grandes cracs como Los Mamos, Los Pinoshit.

Punta Peuco Break: ¿qué picantería es esa de andar cambiando información por cigarros? ¿O eso de tener la visita conyugal en camaros hechizos con frazadas y palos? Esta es la verdadera historia de la vida de un grupo de altos funcionarios militares, privados de sus lujos y privilegios de la vida, para ser sometidos a privilegios y lujos carcelarios. La vida en la peni no es fácil, aunque en ella tengas mesas de pin pon, plasmas, celulares, conexión a internet y hasta una completa biblioteca. Conoceremos los beneficios de estar en prisión y poder ver a tu mujer solo de visita, enfrentar solo a los periodistas que quieres aceptar y por sobre todo, la importancia de la conversación uno a uno, ya que 60 presos condenados por violación a derechos humanos son vigilados por 80 gendarmes, mientras en San Miguel a dos mil reos los vigilan solo cuatro funcionarios, lo que impide que fraternicen como se debe. Y por sobre todo, los obstáculos que han tenido que sortear para ofrecer “colaboración de inteligencia” al Gobierno de Piñera y hasta dirigir el desarrollo y lanzamiento de un documental del dictador desde la cárcel. Todos unos emprendedores que no han sabido de puertas cerradas. Esta particular casa estudio será auspiciada por Elba Lazo.