Mi experiencia

Me creo una madre moderna, pero en realidad, es posible que sólo sea una madre penca.

Por lo que usted ya ha leído anteriormente en este blog, podrá haberse dado cuenta que yo no nací para ser madre, pero lo fui. Y como es mi personalidad la de la perfeccionista, me dije a mi misma, misma: ahora que eres madre, debes serlo lo mejor que puedas.

Y claro, serlo lo mejor que pueda, no significa necesariamente ser una buena madre según la descripción popular, pero al menos que la criatura traída al mundo sobreviva a tu estupidez y crezca en una ambiente que le permita ser a ella lo mejor posible. Si, es posible que esté criando un monstruo, pero en el proceso nos hemos divertido ambas.

Y entonces, desde mi maternidad sumamente racional y asumida desde el “usted no la cague, pero ahora que la cagó, asuma con responsabilidad y haga las cosas bien hechas”, entonces me remito a compartir los 3 puntos claves para la crianza en los primeros años, porque si hay algo peor que criar hijos, es criarlos “malcriados”.

1. Los cabros chicos son torpes y tienen que asumirlo: yo le apuesto que usted alguna vez vio a un cabro chico, de esos que están aprendiendo a caminar, pegarse con una mesa de centro, y le apuesto que vio a un padre decir: “mesa tonta, por qué le pegas al niño!!” y hasta ha visto esos padres golpear a la mesa haciendo el gesto frente al niño de castigar a la mesa… yo en cambio, le digo al niño “mira por donde caminas pá no andarte sacando la cresta con la mesa!!”. Y es que si le dices que la culpa es de otro, ¿cómo cresta esperas que aprenda a hacerle el quite a los objetos que aparezcan en su camino?

2. Tu hija probablemente no es la niña más linda del curso: “mami, tu crees que soy la más linda del curso?” cresta!, qué responde una cuando está en la certeza de que su hija claramente no es la más linda del curso? No, no eres la más linda del curso. “pero mamá! Se supone que tú como mi madre deberías decir que soy la más linda del mundo!” responde indignada la afectada… pero estoy segura que es más beneficioso para su desarrollo, que se enfrente desde ya a la verdad, siempre habrá una niña más linda, pero así también, siempre habrá una niña más fea. No seré yo, quien le haga creer que es el descueve cuando no lo es, porque después esa gente es la que va a los concursos de imitadores y la gente pregunta ¿y a este quién cresta le dijo que se parecía a Michael Jackson? Y probablemente la respuesta sea… la mamá.

3. Ellos son pequeños tiranos, pero tú ganas: tienes que asumir desde el primer día que los niños son unos bastardos (en el buen sentido de la palabra) y siempre tratarán de salirse con la suya, son como una polola conchuda y manipuladora, pero con aún más poder. El llanto lo consigue todo, no sólo porque nos da pena, sino además, porque es insoportablemente molesto y queremos que se acabe. Usted sea fuerte y no sucumba ante las lágrimas de cocodrilo, mándelo a llorar a su pieza, con la puerta cerrada, así no lo escuchas y el pendejo de aburrido, se calla. Esto puede tomar un par de ocasiones en que llore tres horas seguidas, pero cuando asuma que llorando no logrará lo que quiere, dejará de llorar, y el marcador será  Padres Felices  1 – 0 Pendejo Malcriado.