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NOS CABREAMOS DE SER MÁGICAS

Ayer lloré y lloré fuerte. Tratando de explicar a mi pareja el nivel de dolor profundo, frustración y rabia que me da ver cómo las madres chilenas nos vemos humilladas a la hora de cobrar la pensión de alimentos para los hijos. Cómo es posible que esté tan re mal pelao el chancho y cómo el sistema permite que sean las mujeres quienes terminen como las villanas de la película cuando aquí los únicos villanos deberían ser los re culiaos que no se hacen responsables de lo mínimo con sus hijos, porque el aporte económico es LO MINIMO. Sabemos que no podemos obligar a ninguno a querer a sus hijos, a vincularse emocionalmente, a ser parte de su desarrollo como seres humanos, pero poner las lucas es EL MINIMO.

¿Cómo puede ser posible que no tengamos un sistema en línea que ponga alertas de no pago a las entidades correspondientes, tribunales, policías; y que deba ser la mujer quien debe ir a “acusar” al papito corazón de no estar pagando? Si tenemos sistemas automatizados para el pago del CAE, ¿cómo no se va a poder hacer para las pensiones de alimentos? Cómo chucha es posible que seamos las mamás, que ya teniendo encima la carga y el estrés de mantener, criar y financiar SOLAS a nuestros niños y niñas, además debamos ser las “culpables, víboras, weonas tóxicas, locas culiás” que debemos solicitar que al chuchadesumadrenopagadordepensiones lo metan preso? ¿Cómo no entienden que con eso todo se transforma en un círculo de violencia espantosa que solo puede traer aún más miedo y acoso en contra de las madres cuando es una la que queda como mala de la película?

El Estado debería asegurar a las madres que será el mismo estado quien se hará cargo de perseguir a los reculiaos y que no seremos nosotras las que recibiremos la violencia desatada de weones irresponsables que no dejan de acosar mamás por whatsapp, redes sociales, afuera de sus pegas; con permanentes malos tratos, mensajes de odio e incluso amenazando con la integridad de los propios hijos.

¿Cómo es posible que el sistema no se dé cuenta del círculo vicioso que crea? Obligar a las madres a echarse todo al hombro, incluido el odio expreso de los no pagadores; nos vemos en la obligación de tener que demandar solidariamente a los abuelos; y nos ponen en la posición incómoda de ser “la que quebró los lazos familiares” cuando él único culpable de todo es quien no paga y que tiene la posibilidad de no seguir pagando por los siglos de los siglos.

Ayer veía en un matinal a una mujer a quien le resolvieron la deuda en más de 500 cuotas de 20 lucas mensuales! ¡Más de 500 cuotas! ¿Qué nivel de burla es ese? ¿Cómo es posible que el sistema no cuente con alertas tempranas de deuda y exigencia del pago muchísimo antes de tener que resolver en 500 cuotas? ¡500 conchatumadre! ¿Cómo mierda nadie se hizo responsable de que un weón como ese pagara antes de llegar a ese monto? Porque si no es la madre la que exige las medidas de apremio, los culiaos se echan pa atrás y se rascan las weas con la plata de la pensión. Entonces solo me queda creer que el sistema confía en que las weonas no demandemos, no exijamos, nos caguemos de miedo, o simplemente no queramos ser la villana de la saga, y el culiao penca que no paga, muy bien gracias.

Propongo un sistema de alarmas automatizado desde Banco Estado, donde al tercer no pago en la cuenta abierta por el tribunal, se de aviso al tribunal y de forma automática, y a las policías cuando corresponda para tomarlos detenidos; todo basado en si el weón paga o no; donde la madre no deba andar persiguiendo a un weón nefasto porque para eso está la justicia y las policías; donde no deba dejarse a criterio de las mujeres la exigencia al tribunal; porque la weá es un derecho de niñas y niños, y el Estado debe protegerlos y obligar a los padres a pagar.

Porque las minas no somos infalibles ni guerreras, y nos duele el alma con lo que nos toca vivir, y dejemos de romantizar a la mamá que cría sola, porque se las puede con todo, porque hace magia, porque logra sacar fuerzas y recursos de donde no hay; porque todo eso hace que sintamos la obligación de ser capaces de sacar adelante a nuestros hijos a toda prueba; y resulta que no siempre podemos; estamos agotadas, trabajamos como chinas, nos sacamos la re mierda, pa que además tenga que dar la orden de mandar a un culiao penca a la cárcel, enemistarme con la familia entera y ser “la weona toxica que mandó al padre de sus hijos a la cana”.

NINGUNA quiere hacerlo, pasar por los tribunales de familia es humillante, agotador, extenuante y además en paralelo debemos seguir criando solas.

Yo fui de las que no se la pudo; es de las cosas que me arrepiento en la vida, no demandé nunca al padre de mi hija, quien pagó cuando quiso el monto que quiso y dejó de pagar cuando se le paró la raja, dejó de responder mis mensajes y me ignoró para siempre; porque me creí la mamá heroína, si la puedo criar sola lo haré sola y no le pediré un peso al culiao irresponsable; porque soy mujer y las mujeres somos capaces de todo.

¿Demandar a los abuelos? Ni cagando, siempre me llevé la raja con mis ex suegros, los quiero mucho y jamás tomaré la decisión de emprenderlas en contra de ellos, porque además, su hijo es un weon viejo y peludo que debe hacerse cargo de sus mierdas y no sus padres. Y no poh, hermana; no debió ser mi decisión, no debió quedar sujeto a mi criterio; porque no se trata de mí, se trata de los derechos de nuestros hijes, y tengamos o no la plata para mantenerlos, debemos poner el derecho de nuestras criaturas por sobre nuestro orgullo y nuestras capacidades.

Debí demandar y no lo hice; ¡porque he visto todo por lo que deben pasar quienes si lo hacen! Y las veo ahora haciendo la fila para pedir que el 10% de los papitos corazón les ayude a cubrir esas deudas que los weones han dejado acumular por años y sin asco; y ahí están, las mujeres una vez más jugándosela por esos niños y niñas sin padre, mientras los weones se buscan pegas informales sin contratos ni boletas solo para evitar que les “saquen plata” para la pensión, ahí están los weones excusándose de no pagar porque tienen muchos gastos y ganan poco, como si la madre pudiera excusarse así con su hijo, puta la weá, está mala la cosa, así que esta semana no se come.

No poh weón, no hay madre alguna que se excuse, se las ingenian como sea, trabajan de lo que sea, las horas que sean y aguantando lo que sea. Y ya estamos cabreadas de ser mágicas, es hora de que el Estado sea justo y que los padres ausentes hagan lo mínimo, por la mierda.