política

Nueva Alcaldesa Barriga de Maipú, critiquemos donde vale

blog-cathy-barriga

Un Chile descontento, un país desilusionado de la mal llamada “clase política”; un 80% de ciudadanos que decidió no ir a votar, que creyó que la abstención era la alternativa que le permitía manifestar su hastío. Puedo estar en absoluto desacuerdo con su postura, pero es la de cada cual y fue la que eligieron.

Desde mi humilde vereda, siento que el chancho está mal pelado desde los ciudadanos hasta los candidatos; de verdad comparto que la oferta política no es un mall donde se ofrecen cosas y una va comprando las que le gustan y si no hay nada que te guste no te levantas a comprar.

Para mí la política no le pertenece a los políticos, y todo ciudadano debería ser un agente político que busque, promueva y apoye campañas y candidatos que realmente lo representen, sin esperar que le traigan el candidato ideal en bandeja a la papeleta; y si ese candidato no está, entonces es culpa de ellos: los políticos. No poh mierdas, hagámonos responsables de lo que pasa en nuestro entorno y dejemos de culpar a “esos otros” y partamos por hacer una reflexión acerca de ¿qué hemos hecho nosotros para que existan alternativas reales a los mismos rancios de siempre?

Y como si los pusilánimes ciudadanos no fueran suficientes, además nos encontramos con quienes se quejan, menosprecian y discriminan a quienes fueron democráticamente elegidos en las urnas por ese porcentaje cagón de gente que si se dio la paja de ir a votar.

Bien saben quienes leen mi blog o han participado de mis shows de comedia en vivo que soy sumamente crítica de las ideas momias, de los rancios derechistas que siguen defendiendo la dictadura; de los pensamientos de fanáticos religiosos como los de la UDI dominada por el Opus Dei; y así y todo soy capaz de entender que Cathy Barriga haya ganado el sillón de Maipú este domingo; porque sorry cabros, pero Cathy hoy no es una aparecida en la política; nos guste o no, Cathy forjó su carrera política desde hace años, fue Core primero y ahora ha sido elegida como Alcaldesa; es el camino que decimos esperar de alguien que entra a la carrera política, y ella la hizo. Se dio la paja, estuvo años metida en el mundillo y eso le dio resultado. Aunque nos pese.

Para mi al menos, eso ya la hace respetable, más allá de poder burlarnos de su fascinación por el rosado o de poder festinar de su pasado como bailarina de programas juveniles y aparecer con cara de pelotuda en fotos vestida de Robotina, sería bien fascista de nuestra parte creer que eso la inhabilita para ahora, como una adulta que lleva años en el circo político, participar de forma responsable a la cabeza de una comuna.

Y que nadie me venga con que como es mujer no se la puede criticar; que si fuimos a la marcha #NiUnaMenos no podemos pelarla porque demostraría nuestra inconsecuencia; no señores, la solidaridad de género no significa defender mujeres pencas ni esconder errores de mujeres; tiene que ver con apañar mujeres que injustamente son maltratadas solo por el hecho de ser mujeres; y por eso llamo a dejar la crítica de Cathy por ser mujer y haber tocado la tecla de la rosada feminidad;

Si vamos a criticar a Cathy Barriga que sea

POR SUS IDEAS, ideas UDI que son pechoñas, que atentan contra los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, ideas que favorecen las necesidades de los grandes conglomerados empresariales por sobre la dignidad y felicidad de los trabajadores de Chile, ideas que tienden a la privatización de los recursos naturales, si la vamos a criticar que sea

barriga-princesa

POR SUS PROPUESTAS, como por ejemplo su apoyo a los “talleres de princesas” que imponen en las niñas la idea de que la feminidad solo se relaciona con un ser mujer oficial y determinado por la sutileza y la belleza; dejando fuera la idea de que habemos distintos tipos de mujeres, sin necesidad de una “feminidad” impuesta y tan violenta, todas femeninas y sin prejuicios; si la vamos a criticar que sea porque en su campaña para Core decidió regalar “aritos de perla” a sus vecinas, con lo que imponía el cartuchismo UDI aprendido, de “no dar la pasá” a las mujeres de su comuna; podremos criticar lo que será su gestión como alcaldesa; gestión que podrán evaluar plenamente sus vecinos quienes se verán afectados para bien o para mal por su paso por la alcaldía; pero dejemos de criticarla por su “pasado televisivo” porque si fuera por eso nadie tendría derecho nunca a dar un vuelco en su carrera, a optar por una pega distinta, no vivimos en un sistema de castas laborales donde el que nació en un lugar debe morir en él.

barriga-udiSi Cathy camina por los pasillos de la alcaldía sobre estilettos de quince centímetros y plataformas; si usa trajes dos piezas de diseñador; si se tarda una hora en maquillarse antes de salir; si lleva a su guagua a la pega para amamantarla, si llora cuando su madre habla de ella porque se emociona, o si decide ponerse lentejuelas para celebrar, es weá de ella y lo que importa realmente como alcaldesa no tiene nada que ver con eso.

Si vamos a criticar a Cathy, tenemos un montón de razones mucho más potentes que el hecho de que sea rubia, mujer y use una carcasa de teléfono rosada con la que se toma selfies; hay razones mucho más poderosas y menos prejuiciosas; si vamos a alegar, aleguemos por lo que de verdad importa en la gestión política y dejemos los prejuicios fachos a quienes siempre los han ejercido.