cine, Relaciones

Summer no era una hija de puta.

summer

Summer no era una hija de puta, simplemente sabía lo que no quería en la vida.

Pese a lo que los hombres sensibles puedan decir, la protagonista de la muy hipster peli “500 days of Summer”, no es más que una clásica chiquilla un poco rara, pero tan linda y delicada, que nos hace enamorarnos de ella y olvidar su pequeñas obsesiones, que pasan a convertirse en virtudes mientras la amamos.

Summer juega al amor, a la familia feliz, al vivieron felices para siempre, pero sólo juega, y deja claro que es sólo un juego y nada mas que eso. Entonces yo me pregunto, ¿por que los hombres aborrecen a Summer? Por qué la encuentran la perra más sucia del barrio? Pues porque Summer hace con el flacucho de la peli, todo lo que los hombres, tradicionalmente, han hecho con las mujeres: jugar a ser felices hasta que se aburren de seguir jugando.

“Me dijiste que no querías casarte, que no querías nada formal, que querías tu libertad, y de un día para otro apareces enamorada y casándote”

¡Por supuesto! es que nadie quiere casarse, o una relación formal hasta que no aparece el indicado para quererlo, y el gran error de Summer, fue verbalizarlo. Yo la habría aplaudido mil veces. Mujeres como Summer hay pocas, capaces de tener tal claridad de lo que quieren, pero por sobre todo, de lo que no quieren; y su honestidad es tan brutal, que por supuesto, duele.

Y en su profunda perfección, logra que pese al dolor, el flacuchento la siga amando, y es que no hay cosa más bella que la honestidad. Brutal, sin anestesia, auténtica y desinteresada. La honestidad por sobre todas las cosas. Somos capaces de amar a los hijos de puta más grandes cuando sabemos que son honestos.

¿Y dónde estuvo entonces el error? En que el flacuchento asumiera cosas sin preguntar, en que se armara una casa con cerca blanca, pasto verde y perros adorables, cuando ella ni siquiera lo reconocía públicamente como su pareja, en 500 días con Summer, él comete los clásicos errores que suelen achacarle a las mujeres, pero claro, como es hombre, entonces la perra despiadada y sin corazón es ella. Cuando en realidad, el único culpable es un raro de mierda, hipster de bajo presupuesto, que trabaja en una pega de mierda que odia, y que no ha tenido el valor de hacer otra cosa que enamorarse perdida, pero unilateralmente, y de eso, Summer nunca tuvo la culpa.