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Yandar y Yostin o el humor retorcido de Hernández, Ulloa y todos nosotros

 ¿Te enteraste del bochorno épico de Yandar y Yostin? Fue tal, que he decidido bautizarlos como Yumbel y Robin.

Ni el día de la callampa me sonaba quienes eran Yandar y Yostin. Luego me dicen que son los que cantan esa canción de los pajaritos en el aire, que es como un reggetton suavecito, como pa culiar con amor. Ellos eran los últimos del show y Chile no conocía de ellos más que un solo tema, pero no por eso perderíamos la curiosidad de verlos.

El problema parte más atrás, cuando todo en la Quinta Vergara se atrasa, y la competencia internacional y folklórica parte a las 3 am. Un soberana falta de respeto con los participantes, que fueron obligados a esperar hasta esa hora y salir al escenario cuando ya la gente se mandaba a cambiar, y cuando solo la representante de Inglaterra era feliz porque su familia la podía ver mientras tomaba su five o´clock tea.

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Pero aun faltaba un número musical, Yumbel y Robin y su one hit wonder “Te pintaron pajaritos en el aire”. 3:57 am y los animadores no sólo los presentan, sino también se despiden de la Quinta y con ello los tiran a la miseria de una Quinta vacía, desolada, como pueblo fantasma del viejo y lejano Oeste, con bolas de paja que ruedan por las escaleras mientras el polvo es levantado por el viento de la nada. Sólo quedaba personal de seguridad y un par de gentes desquiciadas que se acercaron al escenario. Yumbel y Robin entonces, cantaban su éxito de ventas frente a menos gente que la que votó por Tomás Jocelyn-Holt y duraban menos al aire que un polvo de Ronny Dance. Cuando aún no se cerraba el último acorde, Alex Hernández dejaba caer el telón televisivo que se precipitaba sobre los tuiteros despiertos como una guillotina afilada, y se leían en la red de los pajaritos azules gritos desgarradores como “noooooooooooooo los cortaron conchatumadre!” o “esperé hasta las 4am pa que los sacaran en la primera canción”, “este será el himno de los eyaculadores precoces” o “este ha sido el mayor gesto de bullying del año”.

Pero la masacre no terminaba ahí, porque los morbosos preferimos las muertas lentas y dolorosas, fue entonces que alguien nos avisó que pese al cierre en TV, el show seguía por Radio ADN. Nos cambiamos todos, prendimos la radio y ahí estaban los colombianos, cantando frente a sus sombras una segunda canción sobre casarte con tu primo y que no importe. Y llegaba entonces el momento dorado, Rafa Araneda tenía el placer histórico de entregar la gaviota de plata sin público, sin que nadie pudiera siquiera pifiarlos, y luego les daba el tiro de gracia: en manga de camisa y casi en pantuflas, les entrega la gaviota de oro.

La audiencia lloraba, pero de risa. Y para cerrar con serpentinas, Yumbel y Robin cantaban entonces como agradecimiento por los premios una versión extendida de los pajaritos en el aire. UNA VERSION EXTENDIDA CONCHATUMADREEEEEEE. Weón, mis abdominales, no podía respirar cuando nos llegaron las primeras fotos, no sólo no estaba Carola de Moras, tampoco la modelo, y quien entregaba las gaviotas al Rafa era una productora en jeans. Hasta la kermesse del barrio tenía más glamour. Imágenes que no olvidaremos nunca, quienes lo vivimos fuimos unos privilegiados. Dentro de 30 años todos dirán que lo vieron, pocos seremos los que realmente lo vivimos.

Y cuando creíamos que ya todo llegaba a su fin y nada peor podía suceder, Murphy nos tapaba la boca de un combo en el hocico y enviaba a Rodrigo Ulloa, periodista de ADN Radio a entrevistar al dúo en una especie de backstage, donde los regetoneros comentaban su seguridad en el show y la “respuesta del público” confiados en su “buen material” ajajajajajajajaja los culiaos cantaron 20 minutos, y en esos 20 minutos cantaron 3 veces la puta pajaritos en el aire!!!!! Y entonces viene el momento de gloria, de arcoíris mentales y deseos sexuales de todo tipo con Rodrigo Ulloa, el periodista en un afán de bullying sólo comparable a The Clinic y su libro de Piñericosas, le pedía al dúo que cantara un poquito y a capella, los pajaritos en el aire. Nacía entonces la versión unplugged. Me meeeeooooooo weón, gritaba yo en tuiter, no podíamos creer que la cantaran por cuarta vez y con la cara llena de risa.

En el estudio de ADN solo risas, los periodistas comentaban la bizarrez con carcajadas, no eran capaces de cerrar la transmisión y decían “vámonos pa la casa”. Los auditores no cabíamos en nuestros vómitos de risa, era como si todos estuviéramos carreteando juntos y burlándonos del material pal hueveo de turno. La complicidad de los periodistas de ADN y los tuiteros fue una weá poca veces vista, y Yumbel y Robin salían de esa transmisión como los héroes y mártires superpoderosos que jamás imaginaron. Se ha hablado más de ellos que de cualquier otro, y nadie los vio cantar más de 2 minutos y medio. Quienes no sabíamos de su existencia, hoy ya tenemos su canción en nuestro playlist. Y ya puedes encontrar en YouTube la versión en piano interpretada por Evelyn Mattthei.

Gracias Alex Hernández por momentos perversos para gente perversa como éstos, gracias Yandar y Yostin por no entender nada y ser presas fáciles de nuestro humor retorcido y enfermo, pero por sobre todo, gracias Rodrigo Ulloa y Radio ADN por hacer que valiera TANTO la pena quedarnos despiertos hasta la hora del pico, la vigilia trajo como recompensa un episodio de iluminación. Muchas y verdaderas gracias.

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